Mi KTM 1290 Super Adventure S de 2019 es una moto pensada para viajar lejos y disfrutar en cada curva. Lleva un motor bicilíndrico de 1.301 cc con 160 CV que empuja con fuerza desde abajo y permite adelantar sin esfuerzo. Tiene un depósito de 23 litros que me da buena autonomía y una posición cómoda que hace que los kilómetros pasen sin castigar el cuerpo. Es una moto que combina potencia, confort y tecnología, y que me sigue sacando una sonrisa cada vez que la arranco. Ahora mismo cuenta con 42.000 km y se entrega con maletas y baul.
